jueves, 19 de marzo de 2009

FERNANDO LLORENTE, EL LEÓN INDOMABLE

Un león que comenzó siendo un cachorro que prometía, pero que se ha convertido en el Rey de una camada huérfana de una agresividad y un hambre como el suyo.

La Catedral venera a los porteros y a los delanteros que visten la camiseta de los leones. El 1 y el 9 son el lazo que une el Athletic actual con su legendaria historia. Lucir el 9 en la espalda es una enorme responsabilidad. Fernando Llorente ha tardado tres largas temporadas en sacudirse el peso de llevar tan emblemático dorsal, que antes que él, vistieron leones como Telmo Zarra o el mismísimo Ismael Urzaiz, del que heredó el puesto y con el que se la ha comparado insistentemente desde su debut.


Precisamente de Urzaiz, 129 goles en 419 partidos con la rojiblanca, Llorente tomó los movimientos de pivote y los mecanismos básicos en el juego de espaldas a la portería, determinantes para un futbolista de sus características físicas. San Mamés creyó en un delantero centro con planta de ariete a la vieja usanza (1,95 metros y 94 kilogramos de peso) y técnica de futbolista moderno, pero no todo fue un camino de rosas para él. Tanto que han tenido que pasar por el banquillo de la Catedral cinco entrenadores hasta que llegó Joaquín Caparrós para que el navarro comenzara a mostrar lo que se venía apuntando cuando en el año 1997 se incorporó a la disciplina de Lezama por deseo expreso del actual director de las categorías inferiores del Atlético de Madrid, José María Amorrortu.


CAPARROS LANZA A LLORENTE


Valverde le hizo debutar, con Clemente casi ni jugó, y con Sarriugarte y Mané nunca tuvo la confianza necesaria. Todo cambió con la llegada de Joaquín Caparrós. El técnico utrerano estudió detenidamente el juego que mejor le convenía y empezó un trabajo específico de recuperación que esta temporada ha dado sus frutos. Llorente ya se parece al gran jugador que todos vaticinaban que iba a ser en sus comienzos y, lo que es mejor, aún tiene un margen considerable de mejora.


El delantero navarro participa más en el juego; tiene más repertorio de movimientos, ya no es aquel futbolista predecible empeñado en marcar el gol del siglo en cada partido; ha ganado influencia; y su capacidad goleadora va en aumento con el paso de los partidos.


Con los 5 entrenadores anteriores anotó 7 tantos en 60 partidos de Liga, un promedio de 0,11 goles por partido, una cifra paupérrima para un delantero centro de un club cuya camiseta han defendido arietes de registros prodigiosos durante toda su historia. Desde que Caparrós llegó a San Mamés, Llorente ha multiplicado por 4 esas cifras: en 59 partidos disputados ha marcado 23 tantos, que sale a un promedio de casi 0,4 goles por partido. Además su aportación ya no se limita a mirar la portería contraria con más o menos acierto sino que su juego ha mejorado gracias al trabajo realizado con Urzaiz y Caparrós: aprovechar su enorme envergadura para ganarse la posición y permitir segundas jugadas y aperturas a las bandas y servirse su elevada técnica para resolver una jugada en un palmo de terreno.


SELECCIÓN NACIONAL


Habitual en las selecciones sub-20 y sub-21, Del Bosque quiso darle la oportunidad de debutar en el amistoso ante Chile el 14 de Noviembre de 2008. El navarro se mostró sorprendido y satisfecho por la convocatoria, asegurando que siempre había sido su ilusión ser seleccionado. Llorente jugó los últimos veinte minutos de ese partido (3-0 para España), entrando al campo en sustitución de Xavi Hernández. El 11 de febrero de 2009, Llorente tuvo uno de sus días mas felices como jugador de fútbol ya que consiguió marcar su primer tanto con la roja, en el amistoso disputado en el Sanchez Pizjuán ante Inglaterra. Seguro que será el primero de muchos...


1 comentarios:

Natxo dijo...

Genial este articulo. La verdad es que me encanta Llorente, es el futuro de la selección. Y seguid dando más vida a la deporteca que hay lectores que satisfacer, xD

Sugerencia: Podriais hacer una entrada de baloncesto, no? Sobre todo de nuesto Caja, :P